Por qué su melatonina dejó de funcionar (y qué hacer al respecto)
Tal vez empezó con un complemento de melatonina de 1 mg o 1,9 mg del supermercado, pasó a un comprimido de 3 o 5 mg de la farmacia y el efecto inicial no volvió. (En España la escalera real termina ahí: no existe ningún producto legal de 10 mg — los complementos alimenticios se quedan por debajo de 2 mg y los medicamentos registrados llegan como máximo a 5 mg.) ¿Qué ocurrió? La melatonina actúa principalmente como una señal para el reloj biológico y su beneficio medio sobre el sueño es modesto. Si deja de ayudarle, conviene revisar el horario, el producto y la causa del insomnio antes de aumentar la dosis.
El mito de la melatonina como sedante potente
La melatonina no es una pastilla que provoque sueño de forma inmediata; es una hormona cronobiótica producida por la glándula pineal. Su función principal es actuar como una señal temporal para el reloj biológico. Puede ser útil en determinados trastornos circadianos, como el jet lag o el síndrome de fase retrasada, cuando la indicación y el horario son adecuados. En el insomnio crónico sin un componente circadiano claro, el beneficio medio es limitado y variable.
Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados mostró que la melatonina redujo el tiempo para conciliar el sueño en unos 7 minutos y aumentó el tiempo total de sueño en torno a 8 minutos frente al placebo. Es un efecto medio real, pero modesto, y no permite explicar por sí solo lo que ocurrirá en una persona concreta (Ferracioli-Oda et al., 2013).
¿Por qué pierde su efecto percibido con el tiempo?
Si la melatonina deja de funcionar, no significa automáticamente que haya desarrollado tolerancia. La desensibilización de los receptores MT1 y MT2 se ha observado en estudios de laboratorio, pero no está demostrada como una causa clínica habitual. Un estudio abierto, sin grupo de control, con 2 mg de melatonina de liberación prolongada durante 6-12 meses no encontró tolerancia ni supresión de la producción natural (Lemoine et al., 2011). No evaluó directamente dosis de 5-10 mg ni formulaciones de liberación inmediata. Un detalle curioso del mercado español: esa presentación de 2 mg de liberación prolongada (Circadin y genéricos) es un medicamento sujeto a prescripción médica, mientras que comprimidos de 3 y 5 mg de liberación inmediata se venden en la farmacia sin receta. Conviene revisar estas explicaciones:
- Momento, dosis y formulación: La melatonina es una señal circadiana. Tomarla a una hora inadecuada, cambiar de producto o aumentar la dosis sin orientación puede alterar el resultado sin que exista tolerancia a la melatonina.
- Inconsistencia en la fabricación: Un estudio de 2023 en JAMA analizó 25 gominolas; 22 estaban mal etiquetadas y los productos que contenían melatonina aportaban entre el 74 % y el 347 % de la cantidad declarada. No se detectó serotonina en esa muestra (Cohen et al., 2023). En cambio, un estudio canadiense de 2017 sí detectó serotonina en 8 de 31 productos (Erland & Saxena, 2017).
- Persistencia de los factores que mantienen el insomnio: La melatonina no modifica por sí sola la asociación entre la cama, la preocupación y la vigilia. Si el problema es conductual o está relacionado con otra condición de salud, hace falta valorar esa causa.
Pros y contras de la melatonina
Ventajas:
- Puede ayudar a reajustar el horario en algunas situaciones circadianas, como el jet lag.
- Suele tolerarse bien a corto plazo en muchos adultos, aunque puede causar somnolencia, cefalea, mareo u otros efectos adversos.
Contras:
- El beneficio medio para el insomnio crónico es modesto y variable.
- Riesgo de efectos secundarios como sueños vívidos, pesadillas intensas, mareos y somnolencia diurna residual.
- Estudios de muestras concretas de Estados Unidos y Canadá encontraron diferencias entre el contenido real y el etiquetado; esos resultados no describen automáticamente todos los productos de otros mercados.
Una alternativa con mejor respaldo para el insomnio crónico: TCC-I
Si lleva más de tres meses con problemas recurrentes de sueño, la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) es el tratamiento inicial recomendado por la guía europea de 2023. La Guía de Práctica Clínica del Sistema Nacional de Salud (2009, pendiente de actualización según el propio portal) también incluye intervenciones conductuales y cognitivo-conductuales para el insomnio en atención primaria. Zomni ofrece un programa de bienestar estructurado basado en principios de la TCC-I para revisar hábitos y patrones de descanso; no diagnostica ni trata enfermedades y no sustituye a un profesional sanitario.
Preguntas frecuentes
¿Existe una dosis ideal de melatonina?
No existe una dosis universal. La indicación, la edad, el horario, la formulación y otros medicamentos cambian la decisión. No aumente la dosis porque el efecto parezca menor; consulte a un médico o farmacéutico.
¿Es segura la melatonina a largo plazo?
Los datos sobre el uso prolongado de dosis altas son limitados. La seguridad depende de la indicación, la formulación, otros medicamentos y las condiciones de salud; consulte el producto concreto con un profesional.
¿Qué papel puede tener Zomni si la melatonina no basta?
Zomni ayuda a practicar hábitos y técnicas basadas en los principios de la TCC-I. No gestiona suplementos ni medicamentos y no debe utilizarse para decidir cómo reducir o suspender la melatonina.
Aviso médico: este artículo tiene fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte a un profesional sanitario cualificado antes de cambiar un suplemento o medicamento.
Referencias
- Ferracioli-Oda, E., et al. (2013). Meta-analysis: melatonin for the treatment of primary sleep disorders. PLOS ONE, 8(5). doi:10.1371/journal.pone.0063773
- Cohen, P. A., et al. (2023). Quantity of Melatonin and CBD in Melatonin Gummies Sold in the US. JAMA. doi:10.1001/jama.2023.2296
- Erland, L. A. E., & Saxena, P. K. (2017). Melatonin Natural Health Products and Supplements: Presence of Serotonin and Significant Variability of Melatonin Content. Journal of Clinical Sleep Medicine. doi:10.5664/jcsm.6462
- Lemoine, P., et al. (2011). Prolonged-release melatonin for insomnia: an open-label long-term study of efficacy, safety, and withdrawal. Therapeutics and Clinical Risk Management. doi:10.2147/TCRM.S23036
- Furukawa, Y., et al. (2024). Components and Delivery Formats of Cognitive Behavioral Therapy for Chronic Insomnia in Adults. JAMA Psychiatry. doi:10.1001/jamapsychiatry.2023.5060
- Riemann, D., et al. (2023). The European Insomnia Guideline: An update on the diagnosis and treatment of insomnia 2023. Journal of Sleep Research. doi:10.1111/jsr.14035
- GuíaSalud. Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Insomnio en Atención Primaria. portal.guiasalud.es




